Desde Paris Hilton a Barack Obama, todos han visto desveladas algunos de sus datos por una humilde contraseña. Los estudios confirman año tras año que no damos importancia a nuestras palabras de paso, la mayoría fáciles de adivinar y de romper en segundos. Aunque conozcamos las normas básicas para crearlas y conservarlas, no las cumplimos.
El móvil como herramienta artística
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Siempre se me olvida comentar una de las piezas que conocí a través de la
muestra *Cell Phone: Art and the Mobile Phone* que tuvo lugar en el *Contempora...
Hace 18 horas

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