
Me gusta mucho esta iniciativa de Remedios desde Flores en el Ático.
Creo que voy a llamar a los amigos y en otoño intentaré montar algo parecido en Barcelona, espero que se apunten... Desde que llegué aquí hace 11 años desde Madrid, tengo la sensación de que esta ciudad se ha convertido en una especie de escenario globalizado para turistas. Es todo tan de diseño (caro, por supuesto) que los lugareños han desaparecido.
Quiero reivindicar espacios en los que quepan vecinos y turistas.
Echo de menos el ambiente de barrio-de-toda-la-vida (¡ojo!, que en Madrid me pasa lo mismo cuando paseo por algunas zonas que antes me parecían entrañables como Latina o Chamberí)
[Además, desde que me he enterado que los skaters de la plaza del Macba no cumplen la normativa del civismo, me siento algo guerrera
;-)]